Como reconocer a un hombre de Dios

La escritura está llena de relatos de hombres de Dios. Aunque ninguno de estos hombres eran perfectos, todos ellos son recordados por su servicio a Dios y su obedecía. Hay muchos hombres piadosos a considerar, pero echemos un vistazo a algunos.  


Abraham vivía en una cultura pagana llena de ídolos y dioses falsos. Un día oyó la voz del único Dios verdadero, llamándolo para que cambiara esa forma de vida.Cuando Abraham finalmente obedeció a Dios, él se alejó de esa sociedad pagana y ahí fue cuando Dios comenzó a trabajar en su vida. Dios prometió que Abraham iba a ser el padre de una gran nación, y así fue. Hoy en día vemos como se cumple la promesa que Dios le hizo a Abraham con respecto al derecho de los Judíos a la Tierra Prometida. 
Abraham tomó la fe para creer que él en su vejez sería el padre de un hijo, Isaac. Abraham tuvo doce bisnietos que fueron los padres de las doce tribus de Israel. Es un privilegio que de una de esas tribus, Judá, fue la línea de sangre que produjo al rey David. Más importante aún, el Mesías vendría a través de esa línea.

Dios cumplió los planes que ÉL tenia con Abraham y sus descendientes, desde que él dejó la vida pagana que lo rodeaba. Un hombre de Dios obedece a Dios y se aleja de todo lo que está en contra de Dios. 
Moisés era un Judío que se crió en la corte del faraón. Un día vio a un egipcio golpeando a un esclavo judío. En lugar de ignorar esta injusticia, se puso de pie para el que estaba siendo tratado injustamente. Moisés pecó matando al egipcio, pero Dios puede usar incluso a un asesino. Dios eligió a Moisés para guiar a los israelitas del cautiverio egipcio y Moisés subió audazmente a Faraón muchas veces exigiéndole que liberara a los Judíos.
Cuando el Faraón finalmente consintió, Moisés condujo a la nación de Israel en un viaje a la Tierra Prometida. Por la fe, los condujo a través del Mar Rojo, recibió la Ley, una roca derramo agua potable, y mucho más. 
“Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la faz de la tierra” Números 12: 3.
Moisés era el hombre humilde, pero Dios era su fuerza.
El Rey David amaba al Señor. Él escribió muchos salmos de alabanza a Dios, pero muchos eran gritos de ayuda y por la justicia. David no era perfecto, pero fue destacado por ser un hombre de Dios. La tentación fue el fracaso de David. Él deseó a una mujer casada y cuando ella quedó embarazada de su hijo, David colocó a su marido(quien era un soldado del ejército) en una posición en la que lo matarían.Cuando su pecado fue revocado, David escribió un hermoso clamor a Dios.
“… Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones” Salmos 51: 1.
David se entristeció por su pecado y se volvió a Dios.
“Crea en mí un corazón limpio, oh Dios; y renueva un espíritu recto dentro de mí“Salmo 51:10.
Un hombre de Dios se humilla ante Dios, pide perdón, y le pide a Dios que lo cambie.
Daniel y sus tres amigos eran jóvenes cuando los babilonios capturaron Jerusalén.Fueron llevados de Jerusalén como cautivos a Babilonia. Incluso hoy en día Babilonia se destaca como un símbolo de la adoración de ídolos demoníacos. El rey Nabucodonosor construyó una enorme estatua de oro y emitió un decreto que cuando la música suene, todos tenían que caer y adorar la estatua.
Cuando la música sonaba, Daniel y sus amigos Sadrac, Mesac y Abed-nego no se inclinaron ante la estatua. ¿La penalidad? Ellos fueron arrojados a un horno de fuego. Dejaron en claro que ellos confiaron en Dios y no cedieron a los ídolos.
He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado“Daniel 3: 17-18.
Ellos fueron arrojados al horno, sin embargo, Dios los protegió … incluso entró en el horno con ellos. Nabucodonosor miró en el horno y vio a cuatro hombres caminando en dentro de las llamas y quedo en gran asombro. 
“Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses“Daniel 3:25.
Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron del fuego saludables sin una pequeña quemadura. Debido a esto, el rey Nabucodonosor decretó que nadie podía hablar contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego. Un hombre de Dios puede ser reconocido por honrar a Dios y no inclinar sus rodillas ante los ídolos.
Pasó el tiempo y un nuevo rey gobernó en Babilonia. La integridad de Daniel ganó el favor del rey y se levantó como un líder. 
Poco después, el rey Darío emitió un decreto de que ninguna petición sea dada a ningún a Dios excepto al rey. En otras palabras, era ilegal orar al Dios Todopoderoso.
“Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes. “Daniel 6:10.
Daniel no cambió su rutina. Él honró a Dios y no detuvo sus oraciones. Por su obediencia a Dios, fue llevado a un foso de los leones. A la mañana siguiente Daniel estaba vivo, los leones no le hicieron ni siquiera un rasguño.
“Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo” Daniel 6: 22.
Un hombre de Dios sigue las leyes de la terrenales, Pero si estas leyes son contrarias a Dios, Él opta por seguir a Dios.
El Nuevo Testamento también está lleno de ejemplos de hombres piadosos. 
Mateo estaba en un negocio que no era honesto, recaudador de impuestos, pero lo dejó para seguir a Jesús.
Tomas tenía dudas hasta que vio al Señor resucitado por sí mismo, entonces él de todo corazón le adoró.
Pedro tenia un temperamento fuerte, pero Jesús lo suavizó y lo convirtió en un líder fuerte de la fe cristiana.
Pablo era un perseguidor de cristianos. Cuando él recibió el llamado de Dios, se aparto y le siguió. 
Estos hombres y otros son ejemplos de Dios.

Se puede reconocer a un hombre de Dios a través de sus palabras y acciones de que Cristo vive en él.
 “Por sus frutos los conoceréis” Mateo 7:16
Desde que Dios te llamo, ¿Que tipo de frutos has dado? ¿Estas dando ejemplo de un hombre o una mujer de Dios?
Dios los bendiga a todos!
Ron y Nathele Graham
Fuente: Tiempos Proféticos 

¿Por qué el mundo odia a los cristianos? by David Wilkerson

No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. (Juan 15:16)   

Las palabras de Cristo aquí son aplicables a todos sus discípulos, en cada época. Él nos esta diciendo, en esencia, “Asegúrate que tu fruto soportara el Día del Juicio.”

La palabra “fruto” significa haciendo el trabajo y ministerio de Cristo aquí en la tierra. Como creyente, soy escogido y ordenado a ir a todo el mundo y predicar el evangelio de Cristo. Más aun, como un ministro de ese evangelio, soy llamado a hacer y entrenar verdaderos discípulos.

Ahora bien, hay tal cosa como una falsa conversión. Jesús advirtió a los Fariseos, “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, Porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito y, cuando lo conseguís, lo hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.” (Mateo 23:15).

Estas son palabras fuertes, pero vienen del Señor mismo. Y Jesús dirigió esas palabras a judíos celosos y prosélitos. Estos eran estudiosos de la Biblia, hombres quienes conocían las Escrituras.

Puedes pensar, “¿Cómo puede ser que lo que Jesús dijo sea posible? ¿Cómo puede ser que aquellos que buscan convertir hagan que los perdidos pasen a una condición peor?” Jesús contesta esto. Cuándo él gritó, “¡Hipócritas!”; él estaba declarándoles a los Fariseos, “Su fruto es malo.” Y él les advirtió, “por esto recibiréis mayor condenación.” (23:14).

Los Fariseos a los cuales Jesús se dirigió estaban más preocupados con los números en vez de ver una verdadera obra de conversión, tomar lugar en los corazones de la gente. Jesús les dijo, en efecto:

“Ustedes les están cerrando los cielos a sus tales llamados ‘convertidos.’ Y esta sucediendo porque ustedes no tienen palabra de Dios en su propia vida. Ustedes van a tal extremadas labores planeando hacer convertidos. Pero, en realidad, están cerrándoles los cielos a la gente que alcanzan.”

Cristo despreciaba la hipocresía de líderes
eclesiásticos quienes estaban más preocupados
en contar cabezas que en conversiones verdaderas.

Trágicamente, vemos el mismo espíritu dividiendo a muchos en la iglesia hoy. Me pregunto si Jesús diría algo similar a muchos pastores encargados sobre la casa de Dios: “Ustedes recorren mar y tierra por nuevos conceptos, ideas, y programas. Y todo es para que la gente entre a la iglesia. Han sido mordidos por la hipocresía de los números. Ustedes miden el éxito por él numero de cuerpos que llenan sus asientos.”


Puedo decirles que en nuestra iglesia no todo el que se llama cristiano es un verdadero convertido, un creyente salvo. Al mismo tiempo, puedo asegurarles que si tales personas vienen aquí y terminan siendo doblemente un hijo del infierno, no será por lo que escucharon del pulpito. No será a causa de un mensaje evangelio incompleto. No, será porque ellos rechazaron la verdad convencedora del Espíritu Santo.

¿Dónde está el Juan el Bautista de hoy?

Te pregunto: ¿dónde están los pastores quienes no suavizaran su mensaje por los altos y poderosos? ¿Dónde están los predicadores quienes están tan entregados a Cristo, que predican el mismo mensaje a reyes que les predican a los pobres y despreciados?


Tiemblo al pensar que es posible para mí, o cualquier otro predicar del evangelio, cerrar el cielo y hacer que los ‘convertidos’ sean dos veces hijos del infierno. Pero esta sucediendo hoy en día, todo por la necesidad de algunos ministros de ser amados y alabados por los demás. Ellos comprometen la verdad a cambio de ser aceptados por el mundo.

Jesús se dirigió a esto. Él llamó a sus discípulos, y “en la audiencia” de toda la gente, dio una ardiente reprensión a los escribas religiosos:

En resumen, él le estaba diciendo a la gente, “Cuídense de los pastores que les encanta la adulación de los hombres. Tenga cuidado de hombres Bíblicos que buscan el afecto y aplauso de la gente. Sea cuidadoso de lideres de iglesia que quieren la aprobación de la sociedad.”

Una iglesia que es aceptada y aprobada por el mundo es un oxímoro, una contradicción en términos. Es una imposibilidad. Según Jesús, cualquier iglesia que es amada por el mundo es del mundo, y no de Cristo:

“Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os odia.” (Juan 15:19).
Mi vida ha sido grandemente influenciada por los escritos de George Bowen, un misionero Presbiteriano quien trabajó en India desde 1838 hasta 1879. Bowen dejo todo su apoyo misionero para mudarse en un barrio pobre y vivir como los nativos. Él llevó una existencia muy frugal, cerca de la pobreza. Pero a causa de esa elección, el dejo atrás un testimonio del verdadero poder de vivir en Cristo. Este hombre piadoso avisó acerca de un espíritu anticristo que se aproximaba. Él identificó este espíritu anticristo como “el espíritu de la sociedad moderna.” Según Bowen, este espíritu anticristo infiltraría la iglesia Protestante con la mentalidad, métodos y morales de la sociedad.
El espíritu anticristo continuaría su influencia hasta que la sociedad y la iglesia no se pudieran diferenciar. A través del tiempo, el mundo perdería su odio por la iglesia de Cristo y los verdaderos creyentes. Detendría su persecución, y la iglesia seria amada y aceptada por el mundo. Una vez que eso suceda, Bowen escribió, este espíritu anticristo habrá tomado el trono.

Varios meses atrás, mientras se abrían las puertas de Irak a organizaciones cristianas, el New York Times escribió un artículo derogatorio. Eso se puede esperar de la prensa liberal y secular. Ellos pueden aplaudir la distribución de alimentos en Irak, pero ciertamente no la predicación de Cristo.

Mas sin embargo, él articulo citaba a un estudioso evangélico, quien fue responsable de todo el esfuerzo. El lo denuncio completamente, diciendo que la iglesia debe meterse en sus propios asuntos. Este hombre Bíblico estaba avergonzado porque la iglesia estaba evangelizando. ¡Eso es una mentalidad mundana!

Mientras mas nos acercamos a la misión de Cristo—predicando
el evangelio que el ha ordenado—mas seremos odiados
y despreciados por el mundo.

Vamos a encontrar enemigos en todas partes—gente que nos oponen en el trabajo, en nuestro vecindario, hasta en algunas iglesias—porque estamos cumpliendo la misión de Cristo.

Nuevamente, Jesús advierte, “¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, porque así hacían sus padres con los falsos profetas.” (Lucas 6:26). Déjame preguntarte: ¿el mundo esta alabándote? ¿Eres el brindis del pueblo? ¿Te dan grandes alabanzas en eventos seculares? ¿Eres políticamente correcto en tus interacciones? ¿Están el alcalde, dignatarios y los famosos cómodos en tu presencia? Entonces escucha las palabras de Jesús para ti: “Hay algo falso en tu testimonio.”



Jesús mismo aclara: Si cualquier iglesia esta moviéndose en el poder del Espíritu Santo y cumpliendo su misión como el mando, esa iglesia será odiada y perseguida por el mundo. Como Pablo, el pastor será considerado la inmundicia de la tierra. Y la iglesia será odiada por políticos y lideres impíos de la sociedad. También será despreciada por homosexuales, pornógrafos, y más aun por líderes religiosos deslizados quienes están espiritualmente muertos.
Sin embargo, Jesús le dice a esa iglesia:

“Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados seréis cuando por mi causa os insulten, os persigan y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestra recompensa es grande en los cielos, pues así persiguieron a los profetas que vivieron antes de vosotros.” (Mateo 5:10-12).

¿Por qué el mundo odia a la iglesia
verdadera, sus pastores y feligreses?

Un verdadero cristiano es amoroso, pacifico, perdonador y cuidadoso. Aquellos quienes obedecen las palabras de Jesús se sacrifican a sí mismos, son mansos y bondadosos. Ahora bien, la sabiduría común nos dice que no es natural odiar a aquellos que te aman, te bendicen y oran por ti. Más bien, la gente odia a aquellos que los abusan, roban y maldicen. Entonces, ¿por qué los cristianos son tan odiados?


Jesús dice simplemente, “Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. …Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán;” (Juan 15:18, 20). ¿Por qué sucede esto? La iglesia, y cada ministro y creyente en ella, es odiado a causa de su misión. Ves, nuestra misión es mucho más que decirle a la gente perdida, “Jesús te ama.” Es más que tratar de acomodar y apaciguar a la gente.

Puede que te eches atrás sorprendido cuando yo te recuerde cual es nuestra misión. Sencillamente, nuestra misión como cristiano es quitarles a los impíos lo que es más precioso para ellos: justicia propia o fariseísmo. Es trasladarlos a una libertad que ellos piensan que es esclavitud. Es separarlos de pecados que maldicen, una bendición que ellos ven como terminando en aburrimiento y tristeza.

La cosa más preciosa para una persona mundana es su propia justificación. Piénsalo: él ha pasada toda su vida formando una buena opinión de sí mismo. Él ha hecho un ídolo a sus buenas obras. El mismo se alaba que es muy bueno de corazón y bondadoso con los demás. Sencillamente, él ha construido su propia Torre de Babel, un monumento a su bondad. Él esta seguro que es bastante bueno para el cielo, y demasiado bueno para el infierno.

Este hombre impío ha pasado años abatiendo y quemando su conciencia. Él ha aprendido a callar cada voz de convicción que viene a él. Y ahora él disfruta una paz falsa. Él esta tan engañado, ¡qué realmente piensa que Dios lo admira!

Y ahora, justo cuando él ha callado la voz de su conciencia, tú, un cristiano, se acerca. Y la verdad que tu traes habla mas fuerte que su conciencia muerta: “Si no naces de nuevo, no puedes entrar al reino del cielo.”

De repente, tú eres una amenaza en la mente de este hombre. Tú eres la persona que quiere privarlo de su seguridad que todo esta bien con su alma. Todo este tiempo, él pensó que estaba bien. Pero ahora tu le estas diciendo que todas sus buenas obras son como trapos de inmundicia.
Te digo, este hombre no te ve como alguien que trae buenas nuevas. No, a sus ojos tú eres un atormentador, alguien que viene a quitarle su sueño tranquilo en la noche.

Hay millones de esta clase de persona,
y muchos de ellos están llenando los
asientos de la iglesia cada domingo.

Tales personas piensan que están bien con Dios simplemente porque van a la iglesia. Sin embargo, ellos han creado su propio concepto de quien Cristo es. Su cristo es alguien como ellos. Y ese cristo no es formado por al Palabra de Dios, sino por su propia ceguera.


Entonces apareces tú y le dices que sin arrepentimiento y un verdadero cambio de vida, ellos son rebeldes. Tu le dices que su integridad hecha por ellos mismos es una abominación a Dios. Y que en vez de estar en el favor de Dios, estarán bajo la ira de Dios si ellos siguen en su pecado.
Tú has llegado predicando la sangre de Cristo, un nuevo nacimiento, separación del mundo, un caminar de sumisión y obediencia. Mas tú estas diciéndole todo esto a gente que están convencidas que no necesitan nada. Ellos no pueden concebir como tales cambios pueden traer paz y felicidad. Para ellos, suena como un desierto seco y vacío.

Algunos predicadores leyendo esto pueden objetar, “Esa no es mi misión en lo absoluto. Yo nunca los confrontaría así.” Otros pueden decir, “Yo soy llamado para llevar el evangelio de amor y gracia. Por lo tanto, yo predico un mensaje que no es controversial.” Yo no puedo hablar por otros pastores, solo puedo hablar lo que conozco. Y por cincuenta años, he predicado a algunos de los pecadores más endurecidos y malos sobre la tierra: drogadictos, alcohólicos y prostitutas. Sin embargo, te digo, estos pecados son mucho menos resistentes a la verdad del evangelio que muchos de los que sientan en la iglesia y están ciegos a su condición.

Miles de los llamados creyentes a través de América están más endurecidos que cualquiera en la calle. Y ningún evangelio a medias, suave va a derribar los muros de su maldad.

Saulo de Tarso fue un hombre religioso endurecido. Un Fariseo entre los Fariseos, una figura recta en una sociedad altamente religiosa, Saulo lo tenía todo. Entonces, ¿fue Jesús a este hombre tomando una encuesta, preguntándole que le gustaría ver en un servicio en la sinagoga?

¡No! Saulo fue derribado a tierra por una luz cegadora, una explosión de la presencia de Cristo. Fue un encuentro perforador y contencioso que expuso el corazón de Pablo, señalándole su pecado.
Como un ministro del evangelio de Cristo, yo debo hacer lo mismo. Es mi negocio convencer a hombres y mujeres de su pecado. Debo advertirles del peligro que les espera si continúan en su camino. Y ninguna cantidad de adulación, o sutileza, o tratar de caerles bien puede cambiar su condición.
En términos claros, yo soy llamado a dirigir a la gente a que dejen todo para seguir a un Cristo a quienes ellos encuentran inatractivo. Solo el Espíritu Santo en mi puede lograr eso. No confunda lo que estoy diciendo aquí. Yo predico la misericordia, gracia y amor de Cristo a toda la gente. Y lo hago entre lágrimas. Pero lo único que va a perforar los muros erigidos por personas endurecidas es una explosión de la presencia de Jesús. Y eso ha salido de las bocas de pastores y feligreses contritos y en oración.

Jesús dijo, “antes yo os elegí del mundo” (Juan 15:19).

Este versículo pega al mismo corazón del porque somos odiados. Cuando fuimos salvos, “salimos del mundo.” Y aceptamos nuestra misión al insistir que otros “salgan del mundo.”
“Pero porque no sois del mundo… por eso el mundo os odia” (Juan 15:19). Cristo esta diciendo, en esencia, “El mundo los odia porque yo los llame a salir de su condición. Y eso significa que yo los llame de su compañerismo. Mas sin embargo, no tan solo los llame fuera. Yo, entonces, los envié para que llamen fuera a todos los demás.”



El espíritu anticristo protestante obra para obstaculizar esta separación de los cristianos del mundo. Hace ver posible para los creyentes permanecer en el mundo y aun considerarse cristianos.

Puede preguntar, “¿Qué exactamente quiere decir Jesús cuando dice ‘el mundo’?” El no esta hablando de lujurias impías, enloquecimiento por el placer, pornografía o adulterio. No, “el mundo” al cual Cristo se refiere no es alguna lista de practicas malas. Eso es solo parte. Muchos musulmanes han “salido” de todas estas cosas por su propia fuerza de voluntad y temor a la destrucción.

“El mundo” del cual habla Jesús es poca disposición a rendirse a su Señorío. En resumen, mundanalidad es cualquier intento de mezclar a Cristo con la voluntad propia.
Ves, cuando nos rendimos al Señorío de Cristo, nos apegamos a Jesús. Y somos dirigidos por el Espíritu Santo, paso a paso, a un caminar de pureza y rectitud. Comenzamos a agradecer la reprobación santa.



Nadie puede entrar bajo el Señorío
de Cristo hasta que enfrente las
demandas de la Cruz.

Me doy cuenta de esta verdad cada vez que voy a predicar. Mientras miro a la congregación desde el pulpito, esparcidos entre fieles creyentes enfrento a inconversos cada semana quienes han entrado aquí por primera vez. Algunas son exitosas personas de negocios, arduos, que se han hecho a si mismos. Otros vienen de todo caminar de la vida. Sin embargo todos están cargados con pecados secretos. Esta gente esta viviendo como les place, no bajo ninguna autoridad espiritual. Pero están vacíos y desilusionados. Están enfermos de perseguir los placeres que nunca satisfacen.


Yo puedo predicarles todo tipo de sermones acerca de principios y reglas de comportamiento, o como tratar con el estrés, o como tratar con el temor y la culpa. Pero ninguno de este tipo de predica saca a nadie “del mundo.” No cambia el corazón de nadie.
Simplemente tengo que decirle al inconverso que su voluntad propia, su confianza en si mismo y terca lucha por hacerlo todo a su manera lo destruirá. Y al final, le traerá tormento eterno.

Si yo no le doy este mensaje, entonces por siempre le he cerrado los cielos. Y lo he convertido doblemente un miembro del infierno. Su condición será peor que antes de entrar por nuestras puertas.

Tengo que llevar a ese hombre cara a cara con el mensaje de ser crucificado a su independencia. Tengo que mostrarle que él tiene que salir de su mundo engañoso de bondad propia. Tengo que decirle que no hay camino a la paz en esta vida excepto a través del rendimiento total al Rey Jesús. De otra manera, he engañado a este hombre. Y he cometido el horrible pecado del peor tipo de orgullo: lo he contado como un “convertido” para hacerme ver bien. ¡Que nunca sea así! Como ministro del evangelio de Jesucristo, estoy obligado a hablar su verdad a todo aquel que verdaderamente se arrepiente: “Serás odiado y perseguido de ahora en adelante.”

Jesús una vez se volvió hacia algunos
de sus familiares terrenales y les dijo,
“No puede el mundo odiaros a vosotros” (Juan 7:7).

Con estas espantosas palabras, Jesús nos ofrece la prueba de tornasol de una iglesia y discípulo verdadero. Me pregunto de cuantas iglesias y cristianos se pueden decir estas palabras hoy: “el mundo no puede odiarte.”


Cristo esta diciendo, en esencia, “Ustedes han traído tanto del mundo a la iglesia—ustedes han diluido tanto mi evangelio—que el mundo los abraza. Ustedes se han convertido en amigos del mundo.” Santiago nos da esta advertencia en su epístola: “¿no sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo se constituye en enemigo de Dios.” (Santiago 4:4).





Por supuesto, Jesús era amigo de los políticos y pecadores. Pero también esta escrito que él estaba “separado de los pecadores.” (Hebreos 7:26). Él ministraba a los pecadores, pero como uno bajo sumisión a su Padre. Como él, nosotros somos llamados a estar en el mundo, pero no parte de él.

“Acordaos de la palabra que yo os he dicho:… Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán;” (Juan 15:20). Tú no tienes que buscar la persecución. No vendrá a causa de tu rendimiento en el trabajo, o tu raza, o tu apariencia. No, vendrá simplemente porque tú haces a Cristo tu Señor.

Dios tenga misericordia de cualquier cristiano a quien el mundo no odia. Y Dios ayude al político quien se planta por Cristo, el mundo lo odiara y dirá que tiene demonio.
Ahora déjame darte una palabra de ánimo. Aunque el mundo odie y persiga a los verdaderos discípulos de Cristo, encontramos un amor creciente y afecto piadoso entre los miembros de su iglesia. Ciertamente, aquello que hace que el mundo nos odie hace que nuestros hermanos y hermanas justos nos abrasen aun más.

En los por venir, el amor en la casa de Dios será más precioso. Seremos odiados por todo el mundo, mofados por los medios, ridiculizados por Hollywood, burlados por nuestros compañeros de trabajo, el hazmerreír por la sociedad. Pero cuando lleguemos a la casa de Dios, estaremos entrando a un lugar de amor increíble, como nos amemos unos a otros como Cristo nos amo. “Bienvenido a casa, hermano; bienvenida a casa, hermana. Este es el lugar donde eres amado.” Seremos edificados de nuevo, para seguir saliendo afuera como el Señor nos manda, con su evangelio verdadero.


Fuente: Tiempos Proféticos 

Los burladores, otra señal de los últimos tiempos

En la Biblia, los burladores son los que optan por no creer en Dios y Su Palabra. Ellos dicen en su corazón: “No hay Dios” (Salmo 14: 1), y hacen lo que sea para para ridiculizar a los que siguen a Dios.     

¿Cómo describe la biblia un burlador? 

La Biblia tiene mucho que decir acerca de los burladores:

El burlador habla con burla y desprecio. Nada es sagrado para el burlador. El burlador piensa que es gracioso cuando alguien peca ( Proverbios 14: 9 ; cf. Filipenses 3:19 ), él toma el juicio de los pecadores ( Proverbios 19:28 ). El pecado y el juicio son comunes al burlador.

El burlador establece su burla sobre otras personas. El burlador le encanta reírse de las faltas de los demás, y muy poco de su propia. Le encanta tomar asiento y entretener a sus amigos con relatos de las deficiencias de otros hombres ( Proverbios 18: 8 ; 26:22).


El burlador es imposible de enseñar. El burlador no toma consejo, él solo cree en la revelación de su propia mente ( Proverbios 18: 1 ), (Proverbios 14: 6), . No sólo un burlador niega la reprensión, sino que también desprecia a cualquiera que intente corregirlo ( Proverbios 9: 8 ; 15:12). 

El burlador es orgulloso. El hombre orgulloso tiene tres nombres: orgulloso, altivo y burlador ( Proverbios 21:24 ).

El burlador va a juicio. Dios ha preparado un juicio para el burlador ( Proverbios 19:29 ).  Si estos no aceptan la reprensión, acabarán en desastre. (Proverbios 1:22-27.)
No podemos escapar totalmente de la presencia de los burladores. Jesús dijo a sus discípulos: Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.”(Juan 15: 18-19) Un cristiano debe estar siempre preparado para dar una respuesta a todo el que pide. Debemos predicar a Cristo (1 Pedro 3:15). Sin embargo, cuando las personas se convierten en burladores y rechazan la palabra de Dios, “debemos  “sacudir del polvo de nuestros pies “(Mateo 10:14; Marcos 06:11; Lucas 10:11).


Los burlones en  los últimos días

Una de las señales que marcarían los “últimos días” sería la presencia de “burlones”.
2 Pedro 3: 3,4 “sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación.”
 Judas 1:18 “los que os decían: En el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos”.
Sabemos por las Escrituras que la burla sólo aumentará a medida que se acerque la hora del regreso de Jesús (2 Timoteo 3: 1-5).

Los burladores siempre han estado y estarán presente en el mundo. Desde la época de Jesús hasta hoy en día estas personas han hecho lo posible por ridiculizar la palabra de Dios y los que la predican. NO podemos dejarnos intimidar por nadie, Prediquemos la palabra de Dios, sin miedo a nada. Dios se encargará de ellos.


Fuente: Tiempos Proféticos 

VOLUNTAD DE DIOS: INSUMO, PRODUCTO Y RECOMPENSA.

 La voluntad de Dios va más allá de hacer el bien por convicción personal, simple lógica o causa social. Pues, la buena voluntad de Dios se manifiesta por el convencimiento y la obediencia al Espíritu Santo. Viene de esa voz que guía a aquel que decide no hacer lo que su mente y corazón indica, sino aquello que tiene propósito en y para Dios. 

Cuando se hace la voluntad de Dios, “…haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos (1 San Pedro 2:15). Y no es simplemente por hacer el bien. Porque el bien por sí solo, no es más que un propósito individual y subjetivamente personal. No. Es que el poder de Dios se manifiesta cuando se hace su voluntad (ver Esdras 7:18).

La voluntad de Dios es que hagamos todo como si fuera para El y nos ordena dar gracias en todo (1 Tes 5:18) para que nuestro gozo permanezca para siempre en nuestro ser, en nuestro corazón (1 Jn 2:17).

En la Carta a los Hebreos (10:36), se muestran los ingredientes de la voluntad de Dios. En primer lugar, se necesita paciencia (como insumo). En segundo lugar, hacer la voluntad (el producto). En tercer lugar, se obtiene la promesa (la recompensa).

CONCLUSION: La voluntad de Dios la encontramos en Su Palabra. Haciendo lo que dice Su Palabra, hallamos su propósito. Cuando vivimos en su propósito, recibimos la felicidad. Y con la felicidad, nos llenamos de su gozo y su amor.

ORACION: Señor, enséñame el camino que no conozco. Muéstrame tu plan, porque no tengo control del porvenir, pero tú lo conoces como si hubiese ocurrido. Solo tengo una idea de este momento actual y heme aquí dispuesto a hacer tu voluntad y recibir sabiduría para comprender la  Promesa que en el  día de mañana tu me darás.


GENNYS AZAEL LORENZO
@GennysLorenzo
REPUBLICA DOMINICANA